miércoles, 26 de marzo de 2014

Cómo se Monta un Kini Kini o Muñeco de Palo Brujo

Kini kini es el nombre que le dieron los criollos a uno de los artefactos mágicos más poderosos y enigmáticos de la brujería afrocubana, los también llamados "muñecos de palo" _por ser figuras antropomórficas talladas en madera_, llamados nkisi en África, dentro de la cultura bantú, de la cual desciende el palo monte afrocubano. Los nkisi, nkuyos o kini kini, a diferencia de las mpakas _que son gajos de fundamentos que trabajan con sus mismos nfumbes_, poseen su propio espíritu, lo cual les hace más o menos tan fuertes como una nganga, con la ventaja de que se pueden portar con facilidad y trabajar con ellos en cualquier parte. La única limitación que presentan con respecto a una prenda grande es su capacidad, ya que solo pueden encargarse de una misión a la vez.

Originalmente, nkisi significa espíritu que habita en una figura de madera con carga mágica en su interior. Los brujos bantú( kongos, kikongos, etc ) tenían que recorrer a pie grandes distancias a través de selva, desiertos y sabanas, por lo que sus prendas o secretos mágicos eran _y siguen siendo así en muchos lugares de África, donde se mantienen intactas la caza y la recolección como medios fundamentales de subsistencia_ pequeños y ligeros, para cargar con ellos con facilidad y poder emplearlos en cualquier lugar o momento en que fuera necesario.

El secreto _o los secretos_ de los nkisi llegó a Cuba en la época colonial, guardado en la memoria y en el espíritu de algunos esclavos de origen bantú. Con el tiempo, sus descendientes y herederos de ese conocimiento en la isla, se liberaron y se asentaron en el campo o en ciudades y poblados. Muy pocos prefirieron vivir en el monte, como sus antepasados africanos. La magia bantú o conga _como se le dice en Cuba_ dejó de ser nómada y portátil para adaptarse a las condiciones de vida y necesidades de sus practicantes criollos. Y así fue como surgieron las llamadas ngangas, prendas mágicas montadas en grandes y pesados calderos y cazuelas, concebidas para un culto sedentario, influenciado por la religión católica y la yoruba( la ganadería y la agricultura estaban mucho más desarrollados y expandidos en la cultura yoruba que en la bantú, por eso su magia se había vuelto un culto sedentario, una religión mágica con divinidades, templos y grandes altares ), cuyas estéticas _cada una a su modo_ se caracterizaban por los grandes altares, con muchos elementos, vistosas formas y colores.

El nuevo culto criollo, tejido con los retazos de cultura bantú que fueron llegando a las ciudades y poblados de Cuba y mezclado con elementos yoruba, católicos, espiritistas, masónicos, de chamanismo indígena y magia negra europea, al que llamaron Reglas Congas o Palo Monte, se centraba en la nganga, y los nkisi fueron desapareciendo poco a poco de su liturgia, hasta convertirse en los legendarios kini kini, que pueblan la mitología popular afrocubana, en los que se funden características de distintas entidades, como los güijes de los aborígenes, los éshus y chichirikús de los yoruba y las imágenes de bulto de la tradición católica.

La mayoría de los viejos nganguleros cubanos que poseen algún nkisi o kini kini recibido o heredado de algún viejo congo, no conocen el secreto de su montaje y consagración, y me consta que algunos ni siquiera saben trabajar con ellos, pese a que lo disimulan muy bien. Si cualquier ngueyo les pide información al respecto, chocan contra un muro de misterio y evasivas. El único nkisi que ha sobrevivido en las reglas de palo monte, es Nkuyo, una mezcla criolla entre un nkisi de madera y la base de barro y cemento, con cauris y plumas, de los eshus yoruba.

Gran parte de los paleros actuales solo saben hacer lo que han aprendido como papagayos de sus padrinos, pues no les han enseñado a "pensar mágicamente" por su cuenta y por eso, si no tienen la libreta o tratado de una obra o ritual determinado, les resulta imposible llevarlo a cabo. Esa es la razón de que los kini kini se hallan extinguido de la magia afrocubana…, casi por completo.

Sin embargo, la rueda del tiempo sigue girando y todas las cosas en algún momento vuelven sobre sus pasos. Las condiciones y necesidades de los brujos y brujas modernos han vuelto a cambiar. La inestabilidad económica, social y/o política que se vive en gran parte del mundo ha provocado este fenómeno mundial de emigración, que a todos afecta directa o indirectamente, que está creando nuevos modos de vida parcial o totalmente nómadas, empujándonos a vivir siempre ligeros y prestos a partir, como nuestros ancestros kikongos. Las prendas mágicas portátiles, como las ngangas montadas en güiras, cocos y calabazas con tapa, las mpakas y los kini kini, vuelven al centro de atención de muchos nganguleros modernos que llevamos una vida bastante más movida que la de nuestros abuelos brujos, que nacían y los enterraban en la misma hectárea de tierra.

A menudo tengo que coger un avión o un tren para realizar, lejos de casa, un rayamiento, sanación u otro trabajo o ceremonia de cierta envergadura, que normalmente precisa del poder de una nganga y, como es lógico, no cargo con la mía( que mide 2 metros de alto y entre dos hombres no la pueden mover más de un metro sin detenerse a recuperar el resuello ) en el equipaje, ni la mando por correo. Aparte de que resulta poco práctico y costoso, es difícil y peligroso o cuando menos engorroso, estar pasando de aquí para allá huesos grandes de muerto por las aduanas. En esas ocasiones, lo que hago es viajar con mi Cuatro Vientos ( que tengo montado en un coco pequeño con tapa, cuyas plumas transporto aparte y luego se las coloco en el lugar ) y/o con uno de mis kini kini, según sea la naturaleza de cada caso. Si se trata de un rayamiento, me llevo también la mpaka principal de Sarabanda y el crucifijo cargado de los kimbisas del Santo Cristo del Buen Viaje, en representación de Sarabanda y de Kunankisi, respectivamente.

Los kini kini sirven para muchas cosas. Según el carácter de cada uno, se pueden emplear en las prácticas de adivinación, en curaciones, exorcismos y rompimientos, en iniciaciones y ceremonias( kini kini blanco o de magia blanca ); para protección y defensa( nkuyos y ndundus ), localizar y castigar al enemigo, para tener éxito en la caza, la guerra, los estudios, lo profesional, el trabajo, los negocios o en el amor, el sexo, el matrimonio, la familia, los hijos, las amistades y la vida social( kini kini rojo o de magia roja ); para rastrear y espiar, para perseguir, para asustar, para hacer enloquecer a una víctima, que abandone un lugar, que se pierda o que se quite la vida, provocar riñas, separaciones, quiebras, crímenes, accidentes y desgracias de todo tipo( kini kini negro o de magia negra, también llamados nkuyo ndoki o simplemente, ndoki ).

A los kini kini se les asocia con lo diabólico o con güijes( duendes ) y espíritus traviesos, pues son entidades generalmente peligrosas y diferentes e independientes de los mpungus, orishas y santos, aunque es cierto que se pueden "cruzar" con determinados tótems y/o divinidades, como es el caso de Nkuyo Lucero, de los Ndundu Kalunga(  guardieros que se colocan delante de algunos fundamentos de Madre de Agua ) o de Nkuyo Ndoki( el kini kini negro que se cruza con Ndoki, el mpungu de las malas artes, que es uno de los karires o demonios del palo monte, junto a Lukankasi, Lugambé, Kadiampembe, o con Centella Ndoki,  mpungu femenino criollo que nace del sincretismo briyumba con el Ánima Sola, la orisha Oyá y algunas ramas de prendas de yayis o madres nkisi famosas por su bravura, como Manga Saya y Centella Sácara Empeño ).


Además de por colores simbólicos, los kini kini se pueden dividir en otros tres grandes grupos: El que está habitado por el espíritu de un muerto; el que está ocupado por el espíritu de un animal y presenta, al mismo tiempo, rasgos humanos y animales( el más visto en Cuba tiene forma humana con cabeza doble de perro, para poder actuar en ambos mundos ); y el que contiene un espíritu local de la naturaleza, como los vientos o espíritus aéreos o "arriba" que soplan en la cima de los montes o los que llegaron del cielo montados en rayos, centellas y meteoros, los remolinos que danzan en los páramos, océanos y bosques apartados( y digo apartados porque antes todos los bosques tenían, no uno, sino muchos espíritus, pero en los tiempos modernos la cercanía de la civilización los va espantando, y cada año quedan menos lugares con poder. El prana, poder mágico o energía espiritual, viaja en el aire que respiramos. Cuanto mayor es la contaminación del aire, menor es el prana o poder de un lugar ); los espíritus de agua, que se encuentran en arroyos, pantanos, corrientes subterráneas, pequeños ojos de agua y cascadas; o los de tierra, que se ocultan en las cuevas y túneles subterráneos y en los árboles.


Los cruces de caminos y/o ferrocarril, los cementerios, mercados, edificaciones viejas, abandonadas o en las que han sucedido muertes, las minas y forjas, las cárceles, campos de batalla y demás lugares de alta concentración de energía humana, son habitados o merodeados por nfuiris o espíritus de humanos difuntos. Es el caso de los nkuyos Lucero Tronco Malva y Lucero Patasueño( que viven en las 4 esquinas y las encrucijadas ), Watariamba( Busca Buya, Cabo Ronda, la policía ), Mundo Nuevo( la cárcel ), Viramundo( cementerio, Ndoki ), Talatarde( hospitales, Kobayende ), Vence Guerra( espíritus de guerreros que rondan campos de batalla y cementerios militares/ Brazo Fuerte, 7 Rayos y Sarabanda ) y nkuyo Pitilanga, el que vive en la orilla del mar( las playas y costas son lugares frecuentados por los humanos, que gustan construir sus ciudades en sus costas, bañarse, naufragar, amarse y ahogarse en ellas ), entre otros.

Los antropólogos suponen que los trazos humanos de las tallas religiosas africanas reflejan la imagen que tienen sus creadores de determinada deidad o espíritu, o simbolizan sus atributos, los límites y poderes mágicos que los distinguen, pero se equivocan. En realidad, el brujo lo que hace es moldear la energía de un espíritu mediante la forma que le da a la materia o recipiente que lo contiene. Al darle forma humana al recipiente del espíritu de un viento o de un animal, el brujo transforma la entidad del espíritu, su configuración, para comunicarse y trabajar más fácilmente con este. Cada detalle de un nkisi africano o de un kini kini afrocubano posee un significado mágico. El número de dientes o de dedos de la figura, si sonríe o amenaza, si le faltan o le sobran miembros, los colores, materiales y elementos que lo conforman, nada de eso es por pura imaginación o simple decoración.

Que los los kini kini se fabriquen en madera, nos demuestra el protagonismo que poseen los poderes y virtudes de las nkunias en las reglas de palo monte. No se talla un kini kini en cualquier madera, sino en aquellos palos que posean los poderes y virtudes adecuados para el tipo de forma que se le quiere dar al espíritu. El cocuyo, el jobo, el palo moruro, el palo ramón y el sabikú son algunos de los palos más utilizados en Cuba para tallar un kini kini, pero en principio, cualquier nkunia poderosa, de monte( no de jardín o parque ) y cuya madera sea tallable, es válida para hacer un kini kini. Los diferentes nkuyos o kini kini cruzados con mpungus, se tallan en palos propios del mpungu en cuestión, que reúnan propiedades afines al uso que se le dará( ver BUEY SUELTO 7: Nkunias, Nfitas y Musangas. El uso de los palos, bejucos y yerbas en la brujería afroamericana. ).

Entre los materiales que comúnmente dan forma a un kini kini _aparte de la madera_, se encuentran la tierra obtenida del lugar en que habitaba la entidad, la arcilla blanca _debido a la relación simbólica del color blanco y los aspectos físicos de la piel muerta, así como su rectitud moral. Blanco contrasta con el negro, el color de las ideas y conceptos negativos. En Cuba se suele usar también cemento mezclado con arcilla y agua de mamba_, y/o la arcilla roja _color que simboliza la mediación de los poderes de los muertos( nkuyo Lucero, Eleggua, el mensajero ) y que también se emplea en magia roja, en general_, los espejos que se incrustan en la zona abdominal o en los ojos de los fetiches _y que sirven para vititi( ver ) o para vigilar y proteger, respectivamente_, y los clavos o "uñas" de metal que se clavan por todo el cuerpo del kini kini y que representan, cada uno, promesas, peticiones, tratados y pactos firmados, los trabajos para abolir el mal, así como las makumbas y ataques espirituales lanzados. 
En los kini kini blancos, los clavos y metales simbolizan cada exorcismo, rompimiento, sanación, o trabajo de bien y evolución espiritual realizados; en los rojos indican los trabajos de avance y crecimiento en el plano terrenal, para éxito material, profesional, sexual, etc; en los kini kini negros o ndokis significan las obras de hechicería y los ataques lanzados contra zonas del cuerpo en específico y los órganos, funciones y características con los que se relacionan, siguiendo el mismo principio simpatético de los pequeños muñecos o fetiches cargados con rastro de personas que se emplean para trabajar objetivos a distancia, en el vodú y en el palo monte, principalmente. 
También es habitual emplear cordel vegetal y pequeñas tiras de piel o tela de colores atados a los clavos y pinchos metálicos, para recordar el tipo de obra, mpungu u otros detalles. Los rastros, peticiones y datos de víctimas y pacientes se envuelven en hoja de maíz o de papel estraza, en diminutos makutos que se amarran del clavo o uña correspondiente.
El secreto o carga mágica de los kini kini se introduce en cavidades talladas en la base de la figura; añadidas a la zona abdominal con arcilla y/o cemento, formando una protuberancia cilíndrica _de simbolismo fálico y viril, en ocasiones_; jolongos de tela de saco o cáñamo que se atan a la espalda del fetiche, o en pequeñas calabazas que se cuelgan de los hombros, en bandolera. La carga lleva el sello del pacto o tratado y rastro o tierra del lugar donde fue hallado el espíritu, hueso de muerto, si es nfuiri, o de ngando, si pertenecía a un animal. 
El sello es un trozo de papiro, estraza o papel vegetal sobre el que se traza la patipemba del tratado _cuando se trata de kini kini cruzado con mpungu_ o la del pacto _que suele simbolizar algún aspecto de la naturaleza y/o carácter del espíritu en cuestión, más un elemento o variación de la propia firma del brujo_, cuando se trata de un nfuiri o entidad independiente. Sobre la firma se derrama menga del brujo y se mezcla con esperma de vela blanca, en representación del espíritu, y se bebe y se rocía con aguardiente y humo de tabaco, en comunión con la entidad. Después se recoge tierra o rastro del lugar( el ritual del sello, lógicamente, se realiza in situ, en el lugar donde se encuentra el espíritu. Introducirlo en el fetiche de madera, en cambio, se puede hacer en el lugar o más adelante, en el munanso ), se echa sobre el sello y se dobla hasta hacer un makuto apretado, que es lo que se mete en el interior del kini kini, junto al resto de la carga, cuyos ingredientes indica el tratado correspondiente( kini kini cruzado con mpungu ) o son comunicados por inspiración de la entidad( kini kini espiritual, libre o independiente ).
El muñeco de palo se consagra con mamba de 21, 14 ó 7 yerbas que lleve el tratado _en el caso de un kini kini cruzado, o que seleccione el mismo brujo, tratándose de una entidad independiente_, antes y después de albergar al espíritu en su interior.
Después de montado y consagrado el kini kini, se retorna al lugar donde se selló el pacto y se entierra durante 21 días, dándole un gallo, aguardiente y tabaco al espíritu y a Ntoto _la tierra:, antes de enterrarlo y luego, al desenterrarlo. De esta forma se produce la transmutación de la entidad en nkisi, durante esas tres semanas bajo la tierra que le es afín, en las que va asumiendo la forma del recipiente de madera, alimentada con materia( menga o sangre y demás ofrendas ) que le fija más a este, como una criatura gestándose en la cálida oscuridad del vientre materno. Al desenterrar el muñeco de palo, nace simbólicamente el kini kini a su nueva existencia como aliado del brujo. A partir de ese momento, se puede empezar a trabajar con él en cualquier lugar o circunstancia en que nos hallemos.
A los kini kini se les despierta y saluda con silbidos suaves y mambos, acompañados de golpes rítmicos de bastón o maraca, y se les da chamba, malafo y nsunga para desayunar. Los muñecos de palos presencian las obras que se hacen arriba o al pie de las ngangas, reciben parte de las ofrendas y sacrificios, escuchan bien las indicaciones del brujo, aprenden las firmas trazadas en el suelo o tablero y las peticiones y trabajos que se clavan a su cuerpo, olfatean los rastros y esperan la explosión de fula para salir disparados a cumplir la encomienda.

Como habrán podido deducir, para montar un kini kini cruzado con mpungu _como los nkuyos y ndundus que se consagran a determinados divinidades del palo monte_, es preciso ser tata, padre, yayi o madre y seguir los tratados correspondientes de la regla y munanso que le vio nacer al mundo de los espíritus. También es necesario estar debidamente consagrado y capacitado como brujo/a para montar un kini kini espiritual, pero sin tener que seguir ningún tratado específico, solo el modo básico de montaje que se explica en este artículo y las inspiraciones de la entidad en cuestión. Este es el método más común que se sigue en la fabricación de la mayoría de los kini kini de la regla del Buey Suelto o Camino del Brujo Solitario, aquél que no hunde sus raíces en la tierra, sino que las lleva por fuera, como el jagüey, cual musculosas piernas vegetales que le llevan por todo el mundo, igual que sus muñecos de palo.







¡¡¡KIMBISA QUIEN VENCE!!!


Querido lector: no olvides votar por este post al final de la página, en la g+ ; no te cuesta nada y a mi me ayuda muchísimo. Otra forma en la que puedes colaborar para enriquecer el blog, es escribiendo algún comentario con tus opiniones, preguntas y sugerencias, y si lo visitas a menudo, ¿a qué esperas para hacerte Seguidor? Todos los Seguidores tienen derecho a un registro gratuito. También te invito a que visites y votes ME GUSTA en mi nueva página de fb: http://www.facebook.com/PadreMontenegroMagiaAfrocubana ¡Empieza ahora y que Nsambi te acutare siempre!!!