sábado, 14 de agosto de 2010

PALO MONTE: ¿RELIGIÓN O CHAMANISMO?

Palero cubano
Chamán de Alaska




Ultimamente se puede leer mucho sobre el Palo Monte en términos de religión, lo cual es curioso, porque si analizamos un poco las características propias de este culto afrocubano nos tropezaremos con muchos más elementos familiares al chamanismo que a la religión, a diferencia de lo que sucede con la Santería, que proviene de una cultura eminentemente animista y politeísta, la yoruba, y se sincretiza perfectamente con tantos conceptos e imagenes católicos. En la Santería la relación entre el hombre y los dioses es feudal: los dioses, como reyes, dictan las reglas y los trabajos y los humanos, como siervos, cumplen con sumisión y adoración. El Palo es muy diferente: su relación se parece más a una alianza comercial; es un pacto libre de mutua ayuda entre el hombre y los espíritus, donde el brujo pide lo que le da la gana y los mpungus cumplen, sin reparos ni prejuicios, a cambio de la evolución espiritual que este les brinda.

Según la antropología, el término chamanismo se refiere a un grupo de creencias y prácticas tradicionales enfocado hacia la comunicación con el mundo de los espíritus. El chamanismo se basa en la premisa de que el mundo visible está dominado por fuerzas o espíritus invisibles que afectan nuestras vidas. A diferencia de las religiones organizadas, como el animismo, que están lideradas por sacerdotes y que gran parte de la sociedad practica, el chamanismo requiere conocimientos individualizados y capacidades especiales. Los chamanes actúan al margen de religiones asentadas y tradicionalmente lo hacen solos, aunque pueden juntarse en asociaciones. ¿Todo esto no les recuerda un poco a una descripción general del Palo Monte? Pues aún hay más.

Existen muchas variantes de chamanismo en el mundo pero todas coinciden en los siguientes puntos:

_ Los espíritus existen y juegan un importante papel tanto en las vidas individuales como en la sociedad(los mpungus del Palo Monte).

_ El chamán puede comunicarse con el mundo de los espíritus(el tata o yaya nganga o nkisi del Palo Monte).

_ Los espíritus pueden ser buenos o malos para el ser humano(los mpungus sirven para curar, proteger y ayudar tanto como para desbaratar y también pueden ser neutrales. Algunos, como Kadiampembe o Lugambé, constituyen el lado oscuro, el polo negativo de Nsambi; y los muertos pueden ser oscuros o de luz).

_ El chamán puede curar enfermedades provocadas por espíritus malignos(los diversos rompimientos del Palo Monte).

_ El chamán puede emplear técnicas para inducir al trance y el éxtasis visionario(ngangángombo, el trance o posesión de los ntu ngombe, caballos de los espíritus).

_ El espíritu del chamán puede dejar el cuerpo para entrar en el mundo sobrenatural en busca de respuestas(los sueños y trances del palero, vititi mensu, las visiones. Algunos brujos incluso pueden convertirse en animales para viajar por éste y otros mundos).

_ El chamán evoca imagenes de animales como guías de espíritus, presagios o mensajeros(los paleros poseen numerosos tratados con animales, como el majá, mayimbe y nsusu susundamba, que anuncian presagios o ejercen de guardianes, aliados y mensajeros).

_ El chamán utiliza múltiples códigos para expresarse verbalmente, musicalmente, artísticamente y por medio del baile. Los significados pueden  manifestarse en objetos, como amuletos, recipientes mágicos, tambores, sonajeros, pinturas, esculturas, trajes, collares, armas, cetros y demás parafernalia; y en conceptos y símbolos, como poemas, canciones, historias, bailes, signos y gráficos(makutos, mpakas, ngangas, tambores, maracas, patibembas o firmas, tallas, trajes rituales, collares, machetes, bastones, mambos, kutuwangos, danzas, etc).


Chamán de Siberia

Brujo cubano
Todas estas coincidencias entre el chamanismo y el Palo Monte nos indican que este culto, al menos originalmente, era puramente chamánico. Y digo originalmente, porque uno de los requisitos intrínsecos del chamanismo es la convivencia directa con la naturaleza, ya sea en la tundra, la selva o el monte de los paleros y, actualmente, la mayoría de los paleros cubanos, al igual que los santeros, viven en poblados y ciudades.

Son muchas las concesiones, sacrificios y cambios que el Palo Monte ha tenido que aguantar al trasladarse del monte al poblado. Los tatas y yayas bantúes que llegaron a Cuba como esclavos y sus primeros descendientes, vivieron, como buenos chamanes, rodeados por la naturaleza; en cafetales, vegas, haciendas, plantaciones e ingenios azucareros, en palenques y campamentos mambises, en el llano y en la loma; tomando del monte las yerbas, palos, piedras, animales y demás sustancias necesarias para sus prácticas, en estado puro y de forma natural, pidiendo licencia, pagando derechos y teniendo en cuenta la fecha, la luna y la posición del sol, como debe ser. Los paleros modernos, en cambio, viven en las ciudades y pocas veces visitan el monte, por lo que a menudo tienen que adquirir las plantas, animales y demás elementos mágico-naturales, en mercados y tiendas especializadas que se abastecen de viveros y criaderos sin relación alguna con el monte y su influencia espiritual.

Entre el siglo XVI y muy cerca de 1880, año de la abolición de la esclavitud en Cuba, estuvieron entrando en la Isla esclavos africanos de origen bantú que, en su gran mayoría, eran destinados al trabajo agrícola(café, tabaco y azúcar, principalmente). Durante este período debemos, en gran medida, la conservación de las tradiciones bantúes a la existencia de los cabildos congos. Los cabildos eran asociaciones étnicas, inspiradas en las cofradías(gremios y fraternidades)sevillanas, organizadas por los propios esclavos de un mismo grupo étnico, con la aprobación de las autoridades españolas y creadas con el objetivo político de divertir a los esclavos y aliviar las tensiones entre estos y sus amos. En los cabildos los esclavos podían consultar a sus dioses y espíritus, practicar sus ritos y costumbres, sus lenguajes y tradiciones y crear un fondo común para celebraciones y para ayudar a sus miembros en caso de muerte o enfermedad, entre otras cosas. Los cabildos llegaron a ser muy populares e influyentes en la sociedad y algunos hasta temidos por su brujería. Tras la abolición, los cabildos desaparecieron como tal y pasaron a convertirse en asociaciones religiosas y culturales como las de cualquier persona libre.

Después de la abolición de la esclavitud en Cuba, los paleros que vivían en el campo eran independientes y autosuficientes(incluso durante la esclavitud existieron negros libres: cimarrones y esclavos que compraban su libertad o sus amos se la otorgaban. También se daba el caso de esclavos que al ser poderosos brujos, respetados y/o temidos por sus amos, se les permitía ir y venir a su aire), como cualquier otro chamán. El monte les daba frutos, caza, pesca, agua, fuego, madera y toda la magia que pudieran desear. Generalmente andaban solos y no dependian de nadie. Se curaban a si mismos y resolvian sus problemas con el filo del machete y/o la ayuda de su nganga. Las consultas al público no eran la base de su sustento y podían darse el lujo de aceptar o no a quién quisieran, imponiendo sus reglas y cobrando por sus servicios lo que les parecía justo en cada caso, o simplemente la voluntad. Cuando los cambios socio políticos y económicos de finales del siglo XIX y principios del XX  les empujaron a buscar mejor suerte en los pueblos y ciudades(en otros casos el desarrollo industrial provocó que las zonas rurales donde vivían se convirtieran con el tiempo en nuevos pueblos o barriadas de las ciudades. Es el caso de algunas "conguerias", zonas donde se concentraron muchos bantúes libres después del período de cinco años de patronazgo de sus antiguos amos), toda su vida cambió, y con ella su Palo Monte. Al ser libres y vivir en el poblado tenían que pagar dinero por el techo, los alimentos, la ropa y todo lo que antes obtenían de sus amos o del monte, y los trabajos, cuando los conseguían, eran muy duros y mal pagados. De pronto, consultar se convirtió en una fuente complementaria de ingresos que muchas veces terminaba por transformarse en la principal o única. La integración en la sociedad, unida a esta dependencia económica de sus clientes-consultantes, trajo consigo diversos cambios en la estructura del Palo Monte y en la relación del palero con el mundo visible e invisible.

Muchos mpungus y rituales propios de la vida en el campo, con poca o ninguna trascendencia en el mundo moderno, fueron cayendo en el olvido hasta desaparecer, mientras otros nuevos y muy diferentes nacían y se hacían fuertes, como los relacionados con mercados, hospitales, iglesias, cementerios, policía, juzgados y la línea del ferrocarril. El Monte era antes el Mundo, el lugar donde actuaba el brujo-chamán; ahora ese Mundo era la ciudad y la relación del tata o yaya nganga con los espíritus primordiales de la naturaleza se va tornando difusa, como la que podemos mantener con un pariente muy lejano; indirecta, más abstracta y simbólica.

Chamanes de Colombia
Tata Nganga cubano
Los paleros, antes solitarios e independientes, empezaron a fundar grupos y fraternidades(algunas descendientes de los antiguos cabildos congos) alrededor de sus prendas, para captar más clientes y para acordar derechos fijos para cobrar sus servicios y la evolución de sus ahijados dentro del Palo Monte. Se reunían para intercambiar conocimientos y ponerse de acuerdo sobre diversos temas y polémicas relativos a la cosmogonía, la liturgia y determinados tratados y fundamentos del Palo. Así surgieron las diferentes Reglas de Palo y siguieron transformándose, unas más que otras, hasta tener el aspecto que ofrecen hoy en día: sistemas sumamente organizados y precisos, con literatura incluida(las famosas "libretas" que hoy por hoy se agrupan en muchos volúmenes publicados), que evidencian la profunda influencia del pensamiento occidental en el Palo Monte moderno(teniendo en cuenta que el pensamiento bantú original no posee lenguaje escrito, ni se basa en la dualidad, ni distingue diferencia entre mito y racionalidad, ni entre símbolo y realidad, ni percibe el tiempo de forma cuantitativa, como los europeos, sino de forma mítica y cualitativa, es obvio concluir que el propio concepto de regla, su estructura, organización y planificación se deben a la asimilación del pensamiento racional europeo por parte de algunos chamanes bantúes y su adaptación al complejo mágico del Palo Monte), más allá del simple sincretismo religioso.

Entre las principales Reglas de Palo Monte_ Mayombe, Briyumba y Kimbiza_ es sin duda Mayombe la que ha sabido conservarse más pura, sin casi sincretismo religioso ni tanta influencia del mundo moderno, es decir, más chamánica. Brillumba tiene influencias de la Santeria y del Espiritismo Cruzado, mientras que la Regla Kimbiza del Santo Cristo del Buen Viaje, fundada por Andrés Petit, va más allá e integra también elementos del catolicismo puro y de la Masonería. Ambas reglas convierten a sus mpungus o espíritus de la naturaleza, en dioses y divinidades de aspecto y carácter antropomórfico; se vuelven animistas y politeístas como la Regla de Osha e Ifá, lo que les coloca más cerca de la brujeria religiosa que del chamanismo. La Regla de Palo Mayombe, en cambio, pese a sufrir, como todas, las limitaciones espirituales que la vida en las ciudades les impuso, se mantuvo firme en cuanto a su esencia chamánica tratando en todo lo posible de hacer las cosas a la vieja usanza.

Con todo, de aquél espiritu silvestre, independiente, rebelde, guerrero, intuitivo, imaginativo y creativo del chamán bantú, queda solo una sombra simbólica en las actuales reglas de Palo Monte, incluída Mayombe. El chamán es ahora unicamente brujo, vive en el pueblo y está atado a las normas y leyes de una sociedad materialista y tecnológica, expuesto al bombardeo constante de todo tipo de información y a la presión sicológica de los nuevos valores y ambiciones del ser humano, tan distantes de los ideales espirituales de sus ancestros. Por eso me atrevo a decir que el verdadero sincretismo del Palo Monte cubano no es tanto religioso como sociológico.

En mi opinión, actualmente el Palo Monte_ exceptuando el que todavía se practica con gran pureza en algunas áreas rurales del interior del país y al que me atrevo a llamar chamanismo puro_, presenta elementos religiosos pero, en general, es más una regla bruja, descendiente del chamanismo bantú y adaptada a las condiciones de la vida moderna, que una religión, propiamente dicho.

Visto el tremendo éxito internacional de la Santería en los últimos veinte años, no son pocos los paleros que intentan "editar" el Palo Monte para hacerlo entrar como sea en la categoría de religión. De esa forma pretenden maquillar el aura de oscuridad, brujería y marginalidad que desde siempre ha rodeado a este culto chamánico_ y que en mi opinión es parte de su esencia y encanto_ provocando que se le asocie con el Vudú bokor, la magia negra y el satanismo, para así ganar más adeptos y relevancia. En México, Estados Unidos y Venezuela se han fundado grandes templos_ registrados como pertenecientes a la religión Palo Monte_ de colorida decoración y elaborada liturgia y nomenclatura_ con ordenaciones, grados, programas de entrenamiento certificados y diplomas_, de claras influencias católicas y masónicas, donde los tatas, ataviados con ricos atuendos, ejercen como pastores de su rebaño, adoptando ribombantes titulos como Gran Sacerdote, Gran Maestro Iniciado, Doctores, Reverendos y Obispos. Con tanta palabrería y parafernalia se trata de camuflar el afán de lucro de estos individuos y su evidente carencia de fundamento, pues quien posee verdadero poder y conocimiento en el Palo sabe que su secreto radica en cosas sencillas y naturales, pues la espiritualidad y el materialismo son inversamente proporcionales, y que el verdadero Palo Monte nunca podrá ser una religión mayoritaria porque  para tener camino en el Palo hay que presentar ciertas aptitudes y valores espirituales que cada día son más escasos. Si yo fuera nuevamente un joven apasionado por la magia afrocubana, no perdería el tiempo y mi dinero en esos tinglados y empezaría por buscar a algún tata, humilde y esquivo, que sepa hablar en lengua, conozca de plantas y viva cerca del Monte.

De cualquier forma, el Palo Monte moderno constituye un fenómeno cultural y antropológico interesantísimo y es digno de ver cómo va reaccionando su espíritu jíbaro ante las nuevas problemáticas y retos que atraviesa la sociedad cubana en estos dias, tanto dentro como fuera de la Isla. Pero eso es tema para otro artículo. Quién sabe hacia dónde seguirán creciendo en el futuro las ramas de nuestro Palo.


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2 comentarios:

jhon henry dijo...

es verdad lo q dices muchos tatas para mantener a sus iniciados los alientan a recibir cantidade cosas sin tener la fuerza espiritual para ello solo con el animo de lucrarse por esto el palomonte pierde su esencia.

gabriel dijo...

Me gustó mucho todo el texto. madurísimo de cohones. saludos y muchas gracias